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Búzios
Estado do Rio de Janeiro
- Brasil
Todo el charme en un solo lugar
Armação de Búzios está 190 km al norte de Río de Janeiro. Era una villa de pescadores que se hizo famosa cuando Brigitte Bardot la visitó en los años 60 y a partir de ahí se tornó un punto turístico. Búzios tiene lugares de una belleza indescriptible, es realmente un lugar muy lindo. Ahora tiene muchos restaurantes, posadas y hoteles y es visitado por brasileros con dinero o directamente turistas internacionales. Seguramente por ese motivo los precios en Búzios están por las nubes y todo, absolutamente todo, es muy caro. Si no tenés plata directamente no vayas a Búzios. Muchas posadas publicitan su proximidad al mar, pero no destacan que hay que subir y bajar algunos morros para llegar, por eso mucha gente alquila buggies o scooters. Ambos son muy caros, especialmente los scooters que se alquilan a U$S 8 menos que los booggies, lo cual le destaqué al compatriota argentino que los alquilaba, pero no logré que comprenda el absurdo. Dicho sea de paso, muchos negocios son de argentinos y, como es característico de nuestro pueblo, son los de peor atención al público. Si no te gusta mucho descansar con argentinos cerca (como a mí) mejor no vayas a Búzios, por lo menos no en pleno verano. Los argentinos son molestos, ruidosos e irrespetuosos en todos los lugares que los veo y Búzios no es la excepción.
Las playas:
Las playas son de una belleza indescriptible y además hay playas para todos los gustos y tribus. Praia da Tartaruga: Un lugar donde las aguas son muy cristalinas y se acostumbra hacer buceo. Praia Amores y Praia Virgens: Son playas totalmente aisladas y de difícil acceso. Se accede desde Praia do Canto o da Tartaruga. Praia Armação: Es la del centro, bonita visualmente pero no de las mejores para tomar baño. Praia dos Ossos: Una playa muy linda y bien ubicada. Praia Azeda y Azedinha: Dos playas muy lindas, aunque sin un centímetro cuadrado donde sentarte. Se accede caminando un pequeño sendero desde Praia dos Ossos. Praia João Fernandes y João Fernandinho: Las playas de los argentinos, las más multitudinarias que ví. Solo estuve unas horas y no volví mas, no es de mi gusto. Los "boliches" de la playa tienen precios dolarizados. Praia Brava: La más virgen, tiene olas grandes y se practica surf. Praia Olho de Boi: Es naturista y de difícil acceso. Hay que subir y bajar un sendero que atraviesa un morro. Praia do Forno: Playa donde se practica la pesca y el buceo. Praia da Foca: No es muy sencillo el acceso y es una playa bastante privada. Praia da Ferradura: Siempre tiene aguas tranquilas, es la playa "familiar" de Búzios. Se hacen deportes acuáticos. Praia da Ferradurinha: Para mi gusto una de las más lindas. Se accede desde Geribá a esta playa pequeña, pero de una belleza muy grande. Praia de Geribá: Es la playa de los cariocas. Realmente mucho no me gustó, es la playa que más se parece a las playas argentinas, bastante amplia y con olas.
Dónde comer: Para comer al mediodía, creo que la mejor opción son los restaurantes de comida por kilo, es buena comida y a un precio razonable. A la noche comer en la orla Bardot con el mar de fondo es algo muy agradable, en general los restaurantes del lugar están decorados con muy buen gusto y eso sumado a la música y el lugar generan una mística única.
Lo peor: Los precios: todo es carísimo, absurdamente caro en algunas ocasiones. La multitud de gente, que por momentos se torna insoportable. Las playas no son muy amplias y en ocasiones no encontrás un mínimo espacio donde ubicarte (al menos en enero es así). El ómnibus, como todos los ómnibus que conozco de Brasil, es bastante malo. Para el viaje de vuelta de Búzios a Rio no tenían disponibilidad de ómnibus con aire acondicionado (tienen pocos por día) y realmente viajar a las 2 de la tarde con 40 grados de temperatura resultó sofocante.
Lo que no podés dejar de hacer: No dejes de recorrer todas las playas. Son muy distintas unas a otras y realmente vale la pena conocerlas.
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