Gracias a los puntos que junté en el programa de millas de Smiles junto con Banco Patagonia decidí realizar un viaje viajando por GOL por la zona que menos conozco de Brasil, el nordeste.

Mi viaje comenzó y finalizó en Recife, donde alquilé un auto y en 15 días recorrí 3 Estados. Alquilé un auto con aire, por las altas temperaturas del lugar. No recomiendo alquilar uno que no lo tenga.

Planee mi viaje de modo de estar en ciudades tranquilas, pero cercanas a las 3 capitales. De este modo recorrí Tambaba (cercana a João Pessoa, capital de Paraíba), Pipa (cercana a Natal, capital de Rio Grande do Norte) y Porto de Galinhas (cercana a Recife, capital de Pernambuco).

Aquí hablaré del primer destino, Tambaba. Lugar del que me costó bastante conseguir información, tanto en español como en portugués.

La playa de Tambaba está en el municipio de Conde y la pequeña ciudad mas cercana se llama Jacumã.

El viaje en auto desde Recife hasta Tambaba es de 120 km y me llevó 2 horas. La ruta es malísima, apenas salí de Recife me encontré con un lugar que parecía bombardeado.
Muy mal estado general durante todo el trayecto. Las rutas del nordeste me parecieron en general muy malas, con baches, sin líneas pintadas, sin banquinas, sin iluminación, son una vergüenza. Paraíba no puede tener un proyecto serio de atracción de turismo internacional con condiciones tan precarias.

Me alojé en una muy agradable y tranquila posada, muy cercana a la playa de Tambaba, llamada Aldéia dos Ventos. Como por la zona no hay actividad comercial, para comer hay que ir a Jacumã todos los días. Hay que tener esto presente para planificar el viaje correctamente, me parece fundamental disponer de un auto.

Lo que hay que decidir respecto al alojamiento es si se quiere estar cerca de la playa o cerca del pueblo.

En Jacumã tampoco hay muchas opciones, es un pueblo muy pequeño, que no está preparado para recibir mucha gente.

Lo primero que me llamó la atención del nordeste de Brasil es que, según mi opinión, están utilizando un huso horario incorrecto, están uno o dos husos horarios desfasados. Esto genera que las 17:30 ya comience a oscurecer y que a las 4 de la mañana sea de día.

Conociendo el nivel de los políticos brasileños (especialmente los del nordeste) no me extraña en lo más mínimo. Lo curioso es que son estados pobres, pero se dan el lujo de derrochar energía, ya que desde las 17:30 es necesaria la iluminación artificial, con el consiguiente gasto de energía eléctrica asociado.

En fin, una estupidez que me parece muy difícil de justificar ya que el meridiano que cruza esta zona está mucho más al Este que Brasilia. A mi me parece que lo correcto sería tener otro huso horario para aprovechar más la luz solar.

Sobre la filosofía naturista

Como indiqué en el título Tambaba es una playa naturista (nudista). Ya en otros relatos hablé sobre esta filosofía, se trata de un estilo de vida en armonía con la naturaleza caracterizada por el nudismo social.

Tambaba es la única playa naturista oficial del nordeste, cuando en los años 90 el intendente de la zona decidió, con muy buen criterio, declararla naturista.
En mi opinión esta fue una gran idea, esto tracciona visitantes a la zona, y no afecta a los “textiles”, quienes disponen de amplias playas en la zona. Lo que ocupa Tambaba en comparación con el resto de las playas “normales” es insignificante, y resulta un gran atractivo para la zona.

A diferencia de otras playas naturistas de Brasil, Tambaba tiene algunas particularidades. Como todas, sigue las normas de la Federación Internacional Naturista, en cuanto a la ética y comportamiento que se debe seguir en el lugar. Pero a diferencias de las otras, aquí sólo pueden ingresar libremente parejas y mujeres solas. Los hombres solos no pueden ingresar, salvo que exhiban un carnet de miembro de la INF.

Se llega a la playa luego de dejar el auto en un estacionamiento (se debe pagar el mismo unos cientos de metros antes de llegar). La misma está dividida en 2 sectores, una parte mas pequeña, que es una playa “textil” y otra parte que es naturista. Para ingresar a la segunda se debe primero pasar por un control.
En mi caso fui muy amablemente recibido por Shirley y su esposo español, quienes me dieron la bienvenida.

Superada esta instancia se ingresa a la playa en sí, donde hay un cartel que nos invita a quitarnos la ropa. Para ello hay un pequeño lugar que nos permite resguardarnos del sol.
A partir de allí ya se puede circular libremente.

En la playa hay una posada, también naturista (www.pousadatambabanaturista.com.br) y un restaurante que nos permite utilizar sus mesas, sombrillas y sillas consumiendo algo.

No quise alojarme en esta posada porque por lo que leí es extremadamente simple y como está alejada de todo vestigio de urbanidad tiene muchos insectos (¡muchos!). No deja de ser una opción interesante, quizás en otro viaje me hospede ahí para vivir la experiencia.

La playa en sí es muy bonita, el agua es templada y transparente. Esta conformada por una bahía y una pequeña parte de la siguiente bahía. En el lugar donde se pasa de un sector al otro, cuando la marea está baja, se generan unas piscinas naturales fantásticas.

Al llegar al final de la playa existe un cartel que así lo indica y una amenazadora frase indicando que si alguien pasa desnudo a partir de ese punto estará infringiendo la ley.

Como toda playa naturista familiar en esta también se ven algunas familias con niños y el comportamiento general que encontré respeta las reglas de la ética naturista. No voy a extenderme sobre el código de ética, ya que es algo que en toda nota o artículo sobre el naturismo detallan.

Por otro lado existe, además del control de la entrada, recorridas periódicas por parte de la policía, para asegurarse que no exista ningún exceso o violación de las normas.

Pasé varios días en Tambaba y puedo afirmar que es la playa naturista más bella que visite en Brasil (y ya visité prácticamente todas).

Lugares para recorrer cerca de Tambaba

Praia de Coqueirinhos

Esta playa tiene bastante fama, sin embargo no me gustó.

Al llegar con el auto hay un estacionamiento donde se recibe un gran acoso para estacionar y pagar a algún “cuidador”. Cuando fui ya se veían muchos autos, lo que pronosticaba que no sería un lugar tranquilo.

Bajé a la playa, previo pasar por un restaurante (que está entre el estacionamiento y la playa) y encontré una playa agradable, pero que no me deslumbró y demasiada gente para mi gusto.

Praia de Tabatinga

El acceso a la playa es bastante sencillo, hay indicaciones. Me resultó simple encontrar donde estacionar frente al mar.

Se trata de una playa semi desierta. El día que fui tenía ganas de disfrutar una cerveza sentado bajo una sombrilla, así que decidí no pasar el día ahí ya que no encontré donde hacerlo ahí.

Me pareció una playa agradable y tranquila, el mar con el mismo color y temperatura que las otras playas de la región. Me parece un lugar ideal para ir y disfrutar estar alejado de todo.

Praia do amor (en Conde)

Sinceramente no me gustó mucho esta playa. Estacioné fácilmente el auto a unos metros de la playa, comencé a caminar y luego de unos cientos de metros encontré unas sombrillas y bastante gente.
La playa está rodeada de acantilados y es bastante familiar.

Lo que más me gustó fue “a pedra furada” (la piedra agujereada), que resultó mucho más pequeña de lo que imaginaba, pero igual vale la pena ir a sacar la foto y volver a Tambaba :)

João Pessoa

Cuando decidí alojarme en las afueras de João Pessoa fue por una cuestión de seguridad. Además considerando que la distancia que la separa (sólo 40 km) podría ser muy rápidamente recorrida en caso de querer más acción urbana.

Esto fue un grave error. En una ciudad capital normal 40 km se recorren en unos pocos minutos, en Paraíba me demandó más de una hora, por un camino total, completa y absolutamente oscuro y desolado. En el nordeste 40 km significan una gran distancia.

Un sábado a la tarde/noche decidí ir a João Pessoa, tuve un poco de miedo haciendo ese camino. Fundamentalmente porque no hay vida humana y sólo oscuridad. De repetirlo en el futuro lo haría yendo y volviendo con luz solar.

Cené en el restaurante Marítimos y luego recorrí la costanera de João Pessoa, que es muy agradable, con dinámica de pueblo. Es un lugar donde se congregan las familias, los enamorados, los amigos. Hay barcitos donde tocan música en vivo. Vale la pena visitarla.

Según me dijeron, más entrada la noche se torna un lugar peligroso. Prácticamente no existe la presencia policial en João Pessoa, al menos yo casi no vi policías.

Me llamó poderosamente la atención que en las mejores ubicaciones de la ciudad aún hay terrenos baldíos o casas bajas, ¡frente al mar!. Esperaba mucho más de la ciudad, considerando que es la capital de un Estado muy antiguo. No deja de ser un pueblo pequeño que se reduce a actividades en un área geográfica pequeña, por eso en las afueras no existe nada.

Donde comer en Jacumã

Como dije, no hay muchas opciones en Jacumã, sin embargo recomiendo Matsuri Sushibar e Restaurant, tanto la cálida atención de su dueño, como la excelente comida me sorprendieron muy gratamente. Definitivamente volveré.

Para algo menos sofisticado, pero que no falla, pizzería Safari.

Lo mejor de Tambaba

Lo que más me gustó de Tambaba es su naturaleza, es realmente bella la playa y el agua templada nos traslada inmediatamente al caribe. No en vano el nordeste de Brasil es llamado el Caribe brasileño.

De las playas naturistas de Brasil, me parece la mejor. Volvería a ir, sin lugar a dudas, usando todo lo que aprendí en este viaje y comparto con ustedes.

Lo peor de Tambaba

El huso horario errado me resultó muy molesto, no llegué a acostumbrarme nunca a que a las 17:30 no tuviese más sol. El día se acorta demasiado.

Los caminos para llegar son horribles, hay que ir con mucha paciencia y con la mente pensando en que se va a una zona donde la infraestructura es mala.

DETALLES DEL VIAJE

Playa de Tambaba, Estado de Paraíba, Brasil
Transporte auto desde Recife y hacia Pipa
Fecha del viaje Diciembre de 2016
Duración 5 días
Hospedaje Estalagem Aldéia dos Ventos

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